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El pasado día 7 de diciembre ha entrado en vigor la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (nueva LOPD), con la finalidad de adaptarlo a nuestro sistema jurídico español al Reglamento (UE) 679/2016, General de Protección de Datos (RGPD) y a completar sus disposiciones. Por otro lado, la nueva LOPD también recoge el reconocimiento de un sistema de garantías de los derechos digitales que, en algunos casos, ya han sido perfilados por la jurisprudencia ordinaria, constitucional y europea.

Entre las principales novedades, podemos situar la aclaración respecto al tratamiento de datos de contacto y los relativos a la función o puesto desempeñado de las personas físicas que prestan servicios en una persona jurídica, que pasará a considerarse presumiblemente lícito cuando sean utilizados únicamente para su localización profesional, con la única finalidad de mantener relaciones de cualquier índole con la persona jurídica en la que el afectado preste sus servicios.

La ley también introduce una regulación de los datos de personas fallecidas. pues, tras excluir del ámbito de la ley su tratamiento, se permite que las personas vinculadas al fallecido por razones familiares o de hecho, o sus herederos, puedan solicitar el acceso a los mismos, así como su rectificación o supresión, en su caso, con sujeción a las introducciones del fallecido.

También se recoge expresamente el deber de confidencialidad, el tratamiento de datos de amparado por la ley, las categorías especiales de datos y el tratamiento de datos de naturaleza penal, se alude específicamente al consentimiento, que ha de proceder de una declaración o de una clara acción afirmativa del afectado.

La nueva LOPD publica además, el listado de actividades que tienen la obligatoriedad de designar un delegado de protección de datos, poniendo fin a una discusión interminable sobre el tema.

En definitiva, se trata de una ley que viene a aclarar algunos puntos inciertos del RGPD, muy directa y de fácil entendimiento, que nos vino a traer las últimas piezas del rompe cabezas surgido desde la entrada en vigor del RGPD. A partir de ahora ya no hay escusa que valga para no estar bien adaptado a la normativa.

MARIEL RECODER
Responsable de Consultoria